Certificado Passivhaus

La certificación Passivhaus acredita que los edificios que la poseen están construidos bajo el estándar Passivhaus, y que por tanto cumple los requisitos que el estándar requiere.

El estándar originario de Alemania surgió en 1991, fecha en la que se realizó el primer edificio de viviendas Passivhaus en Darmstadt. A día de hoy se puede diseñar y construir edificios de cualquier tipología bajo este estándar.

El estándar Passivhaus es un modelo constructivo que se centra principalmente en la reducción de las demandas energéticas para posteriormente cubrirlas con equipos muy eficientes. Como resultado, tenemos edificios con muy bajos consumos y alto confort interior, tanto por la temperatura constante como por la alta calidad del aire interior.

Es un estándar de carácter prestacional, es decir, define unas prestaciones y establece unas limitaciones en cuanto a demanda de calefacción (15 kWh/m2a), de refrigeración (15 kWh/m2a), demanda de energía primaria (120 kWh/m2a) y hermeticidad (<0,6 ren/h a 50 Pa). En el caso de rehabilitaciones, cuenta con certificación adaptada, EnerPhit, el cuyos requisitos son algo más “permisivos”.

Para llegar a cumplir estas limitaciones energéticas, el estándar no marca ni exige ninguna tipología constructiva concreta. El diseñador puede emplear los materiales y la tipología de construcción que considere conveniente siempre que asegure el cumplimiento de las prestaciones establecidas.

El estándar Passivhaus se adapta perfectamente y anticipa la ley en materia de energía y eficiencia energética en edificación que se implantará para todo tipo de nueva construcción a partir del 31 de diciembre de 2020 en el que los edificios tendrán que ser de consumo casi nulo (ECCN).

Los 5 Principios Clave

El estándar tiene cinco principios básicos que hay que tener en cuenta en el  diseño y en la ejecución del edificio:

  • Aislamiento térmico: Es importante reducir la transmitancia térmica de la envolvente del edificio, adaptando el grosor de los aislamientos en función de la zona climática, orientación y las características del mismo. Un buen aislamiento es beneficioso tanto en verano como en invierno.
  • Carpinterías y vidrios de altas prestaciones: estos elementos de la envolvente térmica deben garantizar baja transmitancia térmica y baja emisividad del vidrio. La colocación en obra de los huecos es un factor muy importante para garantizar las prestaciones del estándar.
  • Eliminación de puentes térmicos: con la ausencia de puentes térmicos conseguimos evitar transferencia de energía no deseada. Así habrá que poner especial atención a las esquinas, ejes y juntas de elementos constructivos.
  • Hermeticidad al aire: Con la hermeticidad se consigue la reducción de infiltraciones de aire no controladas. En obra se realiza el test de hermeticidad del edificio BlowerDoor, y tiene que cumplir los límites fijados. Ser inferior a 0.6 renovaciones de aire por hora en un diferencial de presión de 50 Pa.
  • Ventilación mecánica con recuperación de calor: La ventilación mecánica con recuperación de calor es el “pulmón” de un edificio Passivhaus. Con ello se garantiza la ventilación constante y controlada sin perder apenas energía (calor) del aire interior, al tiempo que una alta calidad del aire interior, lo que se traduce en un confort del usuario muy alto.

Ventajas de la certificación Passivhaus

La construcción de una edificación bajo el estándar Passivhaus tiene distintas ventajas, entre las que destacan las siguientes:

  • Eficiente energéticamente. Se puede decir que la mejoría de la eficiencia energética es el centro del estándar Passivhaus. Se reducen las demandas energéticas ya que el estándar lo marca así. Los límites son 15 kWh/m2 tanto en frio como en calor, mientras que el CTE es mucho más permisivo en este aspecto dependiendo de la zona climática. Este factor sumado al resto de requisitos hace que los consumos sean mínimos, en torno a un 80% de reducción respecto al actual CTE, y se puedan cubrir con equipos de máxima eficiencia energética.
  • Grado de confort interior elevado: El confort interior de los usuarios viene dado por la temperatura interior constante a lo largo de todo el año, la calidad del aire y por el confort acústico entre otros. La calidad del aire interior en un edificio Passivhaus es muy buena debido a que el aire se renueva constantemente y además entra filtrado y atemperado del exterior, sin pólenes ni partículas.
  • Son edificios asequibles. Los edificios construidos bajo el estándar Passivhaus no tienen apenas sobrecoste de construcción sobre edificios construidos según el Código Técnico de la Edificación. Actualmente, se ha comprobado que, gracias al ahorro energético que supone este estándar, el retorno de la sobreinversión se realizará en los primeros años del uso del edificio.
  • Presentan gran versatilidad: El estándar Passivhaus es de aplicación en cualquier tipología de edificación, uso y clima. Además de obra nueva, el estándar se puede conseguir también en rehabilitación, lo que es muy interesante dado el gran parque inmobiliario que ya tenemos construido en nuestro país.

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