gestión energéticaLa producción de la industria de bebidas presenta un elevado consumo energético, a través de un sistema de gestión de la energía se puede controlar estos consumos y adecuarlos a las necesidades de producción.

En función de la tipología de la bebida a elaborar se pueden encontrar diferentes equipos y sistemas consumidores de energía como bombas, motores, equipos de procesos, etc. relacionados con procesos de transformación, fermentación, destilación, filtrado, envasado, depuradoras de agua, etc. Además, se han de considerar otros consumos energéticos derivados de la iluminación, climatización, entre otros.

La disminución de los costes energéticos por bebida producida puede suponer un aumento del margen de beneficio o una disminución del precio de venta. Por ello, gestionar y controlar la energía es un aspecto importante en la industria, para lograr la reducción del consumo energético, lo que supone un ahorro económico.

¿Cómo se puede gestionar y controlar el consumo energético?

La implantación de la ISO 50001 en instalaciones de fabricación de bebidas supondría un control y gestión de la energía repercutiendo en la reducción del consumo energético y de la intensidad energética, lo que supone la fabricación de una botella de agua, una lata de cerveza, etc. al menor coste posible.

Una de las ventajas de esta norma es que la ISO 50001 tiene la misma estructura que una norma de gestión medioambiental como la ISO 14001 o gestión de la calidad, ISO 9001. Esto supone que su integración en un sistema de gestión ya existente de medio ambiente y/o de calidad sea un proceso sencillo, ya que supone un ahorro en tiempo de desarrollo e implementación del sistema, así como en costes económicos de asesoría y certificación.

La gran diferencia de la ISO 50001 respecto a una norma de calidad y medio ambiente es su naturaleza técnica, donde se requiere gran especialización en este sentido. Por ello, lo primero que exige la norma es la realización de una revisión energética inicial. Esta revisión energética se basa en un análisis energético de la organización donde se identifican y evalúan los usos y consumos de la energía.

Se debe prestar más atención a aquellas áreas de uso significativo de la energía, identificando y evaluando las instalaciones, sistemas, procesos y los factores que influyen en el consumo energético.

El objetivo de este análisis inicial es la identificación de oportunidades de mejora de gestión de la energía, ahorro y eficiencia energética para establecer unos objetivos y metas en un plan de acción. Estas oportunidades de mejora se extienden a todos los sistemas consumidores de energía, desde el proceso productivo hasta la climatización, iluminación, transporte, etc.

gestión energéticaLas posibles actuaciones de mejora que pueden ser de aplicación en la industria de fabricación de bebidas pueden ir desde las mejoras energéticas del proceso industrial mediante el aprovechamiento de calores residuales con la introducción de un intercambiador, variadores de frecuencia en motores y la optimización de los sistemas de refrigeración entre otras acciones.

Aunque los mayores consumos se llevan en el proceso productivo de la instalación, también se pueden definir y aplicar otras medidas de menor alcance pero que pueden llegar a alcanzar ahorros significativos, como son el cambio de iluminación y climatización por equipos con mayor eficiencia energética.

Pero no sólo se consiguen ahorros por mejoras de eficiencia en los equipos consumidores, hay otros aspectos como son la sensibilización a los empleados en buenas prácticas energéticas en el trabajo, es una buena acción dentro de una organización para ahorrar energía cambiando los hábitos de trabajo, además de ser un requisito de norma.

El potencial de ahorro energético en el subsector de la industria de la bebida es variable según el estado y el mantenimiento recibido en las instalaciones. Se han podido identificar potenciales de ahorro energético de hasta un 10% del consumo energético en producción.

La ISO 50001 hace especial hincapié en la realización de mediciones de parámetros energéticos y en la toma de datos para el análisis energético. Además, indica que se debe establecer un plan de medición y de seguimiento de consumos para llevar un control de los mismos a través de analizadores de redes, equipos de monitorización, etc.

También, se debe establecer una o varias línea/s base energética e indicadores de desempeño energético (IDEn) para conocer la evolución del desempeño energético de la organización y la repercusión de los ahorros conseguidos gracias a las mejoras establecidas en el plan de acción.

El proceso de implantación de la norma ISO 50001 es similar al de cualquier ISO. Por ello se establecen unos compromisos de la Dirección a través de una política energética, se identifican y evalúan requisitos legales y otros requisitos, se implantan procesos de comunicación del desempeño energético, al menos internos; se imparte formación al personal que esté relacionado con el uso y consumo de la energía, se establece un control operacional de la instalación considerando criterios de gestión y eficiencia energética, etc.

Se deben crear procedimientos y formularios, entre otra documentación donde quede documentado, registrado y revisado el sistema; y como cualquier sistema de gestión se deben realizar revisiones por la dirección y auditorías internas periódicamente.

Para validar la conformidad del Sistema de Gestión Energética con la norma ISO 50001 una empresa certificadora puede certificar dicho sistema

¿Qué beneficios supone la gestión de la energía según la norma ISO 50001 en una industria del subsector de la bebida?

Existen varias ventajas de índole económico, medioambiental, de gestión, normativo, etc. por las cuales las organizaciones se están animando a implantar esta norma en la gestión de una organización.

Algunos de los beneficios del sistema de gestión de la energía son los que se indican a continuación:

  • Reducción del consumo energético por bebida fabricada.
  • Reducción de costes derivados de la reducción del consumo energético.
  • Elemento de marketing y comercial: transmitir el compromiso por la sostenibilidad, valores y proyecto empresarial.
  • Fomenta de la innovación tecnológica.
  • Mejoras competitivas y de imagen.
  • Mejora de la eficiencia energética en los hábitos de trabajo.
  • La mejora continua en su política de Responsabilidad Social Corporativa.
  • Cumplimiento legal de la organización en materia energética (Directiva de Eficiencia Energética).
  • Reducción de las emisiones directas e indirectas de Gases de Efecto Invernadero.