La huella de carbono nace como una herramienta para conocer en qué situación ambiental se encuentra la organización, a la vez que sirve de indicador de sostenibilidad para mostrar como las medidas de reducción realizadas, están consiguiendo su objetivo.Esta minimización del impacto conlleva una reducción de costes de producción, haciendo a las empresas y sus productos  más competitivos en el mercado.

El aumento poblacional y el nuevo modelo de consumo, ha encaminado a la ganadería hacia una producción intensiva. En la actualidad este sector contribuye al total de las emisiones de gases de efecto invernadero de origen antropogénica, hasta un 14,5%, destacando la producción de carne y leche de vacuno.

Ganadería y Cambio Climático

Huella de carbonoPor subsectores, es la producción de carne y leche de vacuno la que contribuye en mayor grado con un  41% y 19% de las emisiones del sector respectivamente. Mientras que la carne de porcino, carne de aves de corral y los huevos contribuyen respectivamente en  un 9% y 8%.

El metano es el gran problema del sector ganadero, dividiéndose en el producido por fermentación entérica en el proceso digestivo de los rumiantes (siendo entre el 44% y el 50% de las emisiones totales de la cadena), y el generado en la manipulación de los estiércoles.

El CO2, gas de efecto invernadero más popularizado, es emitido entre un 33% y un 20% según el producto analizado, siendo originado en el proceso de alimentación, en los pastos, en la producción de energía directa e indirecta y en procesos posteriores a la granja.

La huella de carbono, herramienta de cálculo de emisiones

El cálculo de emisiones de gases de efecto invernadero es utilizado como un indicador y una herramienta en materia de sostenibilidad por las organizaciones. La huella de carbono es la cuantificación de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) que son liberadas a la atmósfera como consecuencia del desarrollo de cualquier actividad, servicio o producto.

Para una industria como la cárnica o la láctea, la huella de carbono representa la cantidad de emisiones que se generan como consecuencia de la actividad de la organización en un año; principalmente por las emisiones que provienen de consumos térmicos y eléctricos, procesado, transporte y otros aspectos que se decidan incluir.

Pero además, es habitual el cálculo de la huella de carbono de una unidad de producto como puede ser un jamón o un litro de leche, incluyéndose todas las emisiones generadas desde la cría del animal hasta su introducción en el mercado o la gestión del residuo generado.

Huella de CarbonoLa organización decidirá el alcance de estudio, diferenciándose entre “de la cuna a la puerta”, es decir, desde la cría del animal hasta la fabricación del producto; “de la puerta a la puerta”  que incluye únicamente la fase de producción propiamente dicha; y de la “cuna a la tumba”, que además de todo lo anterior se suma las fases de distribución y logística, consumo por los usuarios, y la gestión de los residuos.

Este análisis nos permite conocer en qué fases se emiten más emisiones y se consume más energía, de modo que el siguiente paso sea establecer una política de reducción, que se traducirá en ahorros de económicos y compromiso medioambiental.

Gran potencial de reducción de emisiones y ahorro

En el mismo informe citado anteriormente realizado por la FAO, se concluye que “las emisiones de gases de efecto invernadero del sector ganadero podrían reducirse hasta en un 30%, gracias a un uso más extendido de las mejores prácticas y tecnologías existentes”.

Estas mejores prácticas pasan por un uso más eficiente de los recursos y la adquisición de equipos menos consumidores de energía e incluso el aprovechamiento de los residuos. La forma más adecuada de identificar los puntos críticos sobre los que actuar, es realizar un análisis enfocado al “ciclo de vida”.

Beneficios del cálculo de emisiones

El cálculo de la huella de carbono tanto de organización como de producto, supone múltiples ventajas para una empresa, entre las que se destacan:

  • Aumento de la competitividad en el mercado nacional e internacional: cada vez más minoristas solicitan el cálculo de la huella de carbono a sus proveedores.
  • Es el primer paso para establecer una estrategia de reducción de emisiones asociada a un ahorro energético y que conlleva un ajuste de los costes de producción.
  • Cumplimiento de requisitos de distribuidores y proveedores de los productos.
  • Consolidación de la imagen de la empresa.
  • Demostración del compromiso de responsabilidad empresarial y medioambiental.
  • Herramienta de marketing y comercial: transmitir el compromiso por la sostenibilidad.
  • Reducción de emisiones en un sector con gran impacto ambiental.
  • Ayuda a terceros a completar su huella de carbono.

Novedades en el cálculo de la Huella de Carbono

Son muchas las iniciativas fuera de nuestras fronteras, las que fomentan o incluso requieren el cálculo de la huella de carbono tanto de organización como de producto. Si se busca exportar un producto, y que sea distribuido por  grandes minoristas extranjeros como M&S, Tesco, Migros y Wallmart, se solicita que tenga calculada su huella de carbono.

En España, entró en vigor en mayo del año 2014 el Real Decreto por el que se creó el registro único del sistema voluntario de cálculo de la huella de carbono, su reducción y compensación por absorciones de dióxido de carbono.

En resumen, el cálculo, la comunicación, la reducción y compensación de emisiones de gases efecto invernadero es una de las estrategias verdes que más se están aplicando en las organizaciones, debido a la creciente valoración de este aspecto por consumidores y clientes. En España ya existen muchas empresas de la industria cárnica y láctea, y productos como vinos, leches, jamones entre otros, que cuentan con su huella de carbono y están acometiendo mejoras para reducirla.