Durante años la instalación de una batería de condensadores era la principal medida denominada de eficiencia energética, aunque desde el punto de vista del cliente no conlleva un ahorro energético real, sino una eliminación de la energía reactiva y su consiguiente ahorro económico.

Actualmente, la eliminación de la energía reactiva se considera como algo residual frente a otras medidas de eficiencia energética con las que se consiguen altos ahorros. Sin embargo la energía reactiva sigue ahí, ocupando y calentando nuestras líneas de distribución eléctricas y afectando a nuestro bolsillo.

La energía reactiva es aquella que se produce por varios factores, pero las causas básicas son los equipos que crean campos magnéticos para funcionar, como puede alumbrado, climatización, motores eléctricos, máquinas frigoríficas, etc.

¿Por qué es importante eliminar le energía reactiva?

Bateria de condensadoresLa energía reactiva ocupa nuestras líneas, está presente, se transporta por ellas provocando variaciones en la intensidad eléctrica de los circuitos, pero no es útil.

Un exceso de reactiva puede desencadenar sobrecargas en las fases o un sobredimensionamiento de la sección de los cables y un aumento en el coste de la instalación.

Esto último ocurre en el caso de las líneas de distribución de las compañías de energía eléctrica, provocando sobrecostes en el dimensionamiento del cableado y en sus equipos de generación y trasformación.

¿Quién paga estos sobrecostes?

Estos sobrecostes en la distribución, como no es extraño suponer lo acaba asumiendo el consumidor, a través del complemento de energía reactiva de la facturación eléctrica.

Este complemento de energía reactiva también llamado factor de potencia, en realidad mide la eficiencia del consumo eléctrico, a la hora de convertirlo en potencia útil, como luz, calor o movimiento mecánico.

Para la corrección del factor de potencia se emplean las baterías de condensadores. Estos equipos eliminan la energía reactiva presente en nuestras instalaciones, por lo cual dejaría de ser un coste para el cliente final.

A través de la instalación de las baterías de condensadores se mejoran las condiciones de calidad de suministro evitando sobrecalentamiento de los cables, lo cual redunda directamente en una optimización en la fase de dimensionado, así como en la capacidad y el rendimiento de la instalación.

La instalación de las baterías de condensadores se lleva a cabo directamente colgando del interruptor general, ya que se debe corregir en ese punto para evitar recargos.

En caso de suministros de alta tensión, también es recomendable actuar con alguna carga fija de compensación para eliminar la reactiva del transformador.

¿Cómo elegir una batería de condensadores?

Batería de condensadoresPara seleccionar y dimensionar una batería de condensadores que se adecue a las necesidades de nuestra instalación es muy recomendable, llevar a cabo una campaña de mediciones, de la cual se obtendrá la información necesaria para acotar la selección de la batería de condensadores.

Actualmente se pueden encontrar en el mercado una gran variedad de baterías de condensadores donde elegir, de ahí la importancia de tener una campaña de medidas apropiada a las necesidades de nuestra instalación.

Es bastante habitual encontrar instalaciones en las que las baterías de condensadores están sobredimensionadas, o tienen malas configuraciones. Esto provoca que no alcance a corregir pese a tener capacidad o al revés, a que corrija en exceso.

Otro aspecto importante a tener en cuenta es la presencia de armónicos en la instalación, que habrá que tener en cuenta a la hora de dimensionar nuestra instalación, de tal forma que se corrijan ambos problemas de forma conjunta mediante baterías y filtros de armónicos.

Autor: Eduardo Royo

Departamento de eficiencia energética.