Una auditoría energética es un proceso de evaluación, estudio y análisis de cómo se consume energía en un edificio, industria o sistema. Así, una auditoría energética se lleva a cabo con el objetivo de identificar oportunidades de mejora para reducir la cantidad de energía utilizada sin perjudicar al confort de las mismas.

Auditoría energética

El concepto de auditoría energética es muy utilizado para describir una amplia gama de estudios, los cuales oscilan desde una valoración estimativa para identificar los principales problemas y sus mejoras, hasta una evaluación exhaustiva de las instalaciones y usos que sirvan como punto de partida a empresas inversoras. Así los niveles actuales de auditoría energética son:

Diagnóstico energético

Este estudio es el más simple tipo de auditoría. Con estos informes, se identifican medidas de ahorro cuya aplicación es inmediata y con inversiones menores. Se realiza una inspección visual de la situación actual de las instalaciones así como su mantenimiento y conservación, una valoración de los registros de operación y un análisis de información de consumos (kWh y €/kWh) tanto eléctricos como de combustibles.

En estos diagnósticos, las propuestas de mejora se describen brevemente, estimándose de forma global, el potencial de ahorro derivado de la misma. Con este diagnóstico se pretende identificar los principales problemas y potencialidad de ahorro de energía.

Auditoría energética

Este alcance pretende optimizar energéticamente los procesos e instalaciones existentes y detectar medidas de ahorro y eficiencia energética de manera más profunda. Una vez analizadas las mismas, se realiza un estudio técnico-económico  en el que se describe el ahorro energético y económico, la inversión estimada y el periodo de retorno simple de la misma.

De manera habitual, este tipo de auditorías energéticas, incluyen la recopilación de toda la información disponible (consumos energéticos, planos de superficies, posibles inventarios, esquemas de principio, sistemas de monitorización de consumos, etc.).

Para poder obtener los datos necesarios para realizar un estudio técnico-económico es necesaria la realización de visitas técnicas a las instalaciones con el fin de conocer el funcionamiento y modo de utilización de los equipos, y realizar la campaña de medidas necesaria de consumo energético.

Así, el informe de auditoría energética describe la situación actual de las instalaciones (usos, mantenimientos, etc) y propone las diferentes propuestas de ahorro energético con el suficiente detalle como para justificar la ejecución de un proyecto.

Auditoría energética integral

Este tipo de auditoría energética sirve de punto de partida para las denominadas Empresas de Servicios Energéticos por lo que el nivel de detalle es el más amplio de los tres tipos de auditoría energética.

Auditoría energética

Así, se entiende como Empresa de Servicios Energéticos, a una empresa que afronta un importante riesgo económico al establecer el pago de los servicios a la consecución de ahorros de energía. Estos ahorros se conseguirán mediante la implantación de medidas de ahorro y eficiencia energética y la gestión de unos buenos usos de las instalaciones.

Por este motivo la campaña de medidas debe ser amplia y estricta para la obtención de datos de funcionamiento real de las instalaciones a auditar y sobre las que pueden realizarse propuestas de ahorro.

 

Así, y como resumen, las fases de unas auditorías energéticas implican:

  • Recopilación inicial de información
  • Campaña de medición
  • Análisis y evaluación del estado de las instalaciones
  • Propuestas de mejoras

Por lo tanto con una auditoría energética y una auditoría energética integral se pretende:

  • Conocer la situación energética actual, así como el funcionamiento y eficiencia de los equipos e instalaciones.
  • Inventariar equipos e instalaciones existentes.
  • Realizar mediciones y registros de parámetros eléctricos, térmicos y de confort.
  • Analizar las posibilidades de optimización del suministro de combustibles, energía eléctrica y consumo de agua.
  • Analizar la posibilidad de instalar energías renovables.
  • Proponer mejoras y realizar su evaluación técnica y económica.